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Contador de visitas VISITAS TRACK DE LA PRUEBA  Esos locos que organizan” Salgo de Burgos el viernes a las 15:30, por delante casi 3 horas de viaje a Arriondas con una Única idea en la cabeza… participar en la X edición de la Subida a Picu Pienzu. El teléfono no para de sonar durante toda la semana, mis amigos Pedro y Jandro tienen el mismo objetivo que yo. Salimos a soltar un poco las piernas por el Bustacu. Me voy a casa y miro el correo, imprimo papeles relacionados con la inscripción. Me acuesto a la 1:00 y duermo fatal, tengo cosquilleo en el estómago. El despertador suena a las 7:30, me encuentro con mis compañeros, desayunamos y cada uno resuelve sus tareas pendientes. Nos dirigimos al polideportivo de Arriondas… a las 17:00 empiezan a dar los dorsales… va a ser nuestro segundo Picu Pienzu. Volvemos a soltar piernas por el Sueve. Caigo en la cama y a pesar de ser el dÍa antes de la carrera duermo bastante bien, eso sÍ muy poco, el maldito reloj suena a las 6:00. Me vuelvo a encontrar con mis compañeros de fatigas en el poli, se están entregando dorsales, veo que se está montando la salida en el Parque de laLlera, recorro la distancia que hay entre la zona deportiva y el parque de la Concordia varias veces, creo que estoy calentando bastante bien. Quedan 5 minutos para la salida, el nerviosismo se palpa, avisan por megafonÍa de una modificación en el avituallamiento de Beluenzu, desean suerte. Veo a la Policia Local, el Greim, Protección Civil y el médico… podemos estar tranquilos. 3, 2, 1… ¡máxima tensión! Se da la salida y se empieza a montar toda la zona de llegada, seguramente que muchos niños tienen los mismos nervios que yo porque van a particpar en el II Peque Pienzu. Todo va segÚn lo previsto, no dejo de sudar, todas las piezas funcionan perfectamente, tengo muy buenas sensaciones. Vuela el helicóptero del Greim y mi corazón se acelera… espero que no haya ningÚn percance. Después de mucho sufrimiento y de pensar varias veces ¡que hago yo aquÍ! van llegando todos los participantes a la zona de meta, la megafonÍa no deja de sonar. En breve, después de la ducha, empezará la entrega de premios y el sorteo. Todo va bien pero falta la clasificación por equipos… mis pulso se acelera. En el sorteo me relajo a pesar de que no me toca nada… pulsaciones en reposo. Aplaudo a los colaboradores y se me ponen los pelos de punta. Todos se van y empieza la recogida de la meta. Llego a casa con un montón de cosas. Revivo todas las emociones de estos dÍas y llego de nuevo a Burgos a las 23:00 horas. Gran fin de semana. Hasta este punto la crónica podrÍa ser de un corredor pero yo no soy corredor … yo soy organizador. Salgo de Burgos después de una semana de infarto, el teléfono no para de sonar a cualquier hora. Hemos tenido muchos problemas en la Última semana con los permisos, a pesar de mandar las solicitudes en febrero. Llego a Arriondas a las 18, recojo banderines y cinta y me voy con Kiko y Oscar a marcar la zona de Cofiñu, bajamos a las 21:30. TodavÍa necesito imprimir los listados de inscritos y contestar el correo del club. Duermo fatal, “subo” mentalmente varias veces a Pienzu. Estoy deseando que suene el despertador porque tenemos mogollón de cosas que hacer. Tomamos un café y nos repartimos tareas… hay que recoger carpas, comprar la comida de los avituallamientos, etc, etc. La comida es más bien una reunión, hay que coordinar todo. Vamos a poli y empieza la entrega de dorsales… todo va bien. Recogemos banderines y nos vamos de nuevo para Pienzu. Tiramos de pala y “fesoria” para tratar de evacuar el agua en alguna zona de la parte baja del recorrido. Subimos a Cofiñu, repartimos toda la bebida de los cuatro avituallamientos… mi cabeza no está para hacer nÚmeros pero conseguimos distribuirla. El todoterreno sube al Bustacu, donde hemos decido poner el avituallamiento de Beluenzu por problemas organizativos de Última con el sistema de porteo. Nosotros salimos corriendo por el camino de la carrera y comprobamos aterrorizados que nos han cortados varios banderines… no entiendo nada ¡a quién hacemos mal! Repasamos toda la zona alta… parece que está bien. Llegamos a Cofiñu de nuevo a las 22:30 casi sin saber donde ponÍamos los pies. Duermo poco pero muy bien, ya son las 6:00. Cojo el coche y coloco con Kiko los carteles orientativos de la carrera en las principales entradas a Arriondas. Voy al poli, se están entregando dorsales, se monta la zona de salida y se prepara el crono (que por cierto se queda sin corriente). Hago varias veces el recorrido poli-parque, quedan 5 minutos, hablo con todos agentes del orden, todo está listo. 3, 2, 1 ¡máxima tensión! Doy los Últimos ánimos a mis compañeros de club ¡que envidia sana os tengo! Empezamos a montar la zona de meta y el circuito del II Peque Pienzu. Todo va segÚn lo previsto, montamos las carpas y las chicas organizan comida, bebida, camisetas… Tengo buenas sensaciones. Vuela el helicóptero y cruzo los dedos para que no haya habido ningÚn percance. Dos horas más tarde empezarán a llegar todos los “superhombres” que participan en este tipo de carreras. En poco más de una hora desde que llegue el primero estarán aquÍ el resto. Se amontona el pÚblico entorno a la meta. En ocasiones no queda casi espacio para los corredores… ¡este deporte está en auge! Queda el Último apurón… pero antes un susto… un corredor se ha despistado en el recorrido pero está localizado, hablo con él y todo está controlado. Empezamos la entrega de premios y el sorteo. Todo va bien. ¡ojo! se nos ha olvidado la clasificación por equipos, la hacemos rápidamente y llegamos a tiempo…. las pulsaciones por las nubes nuevamente. Por megafonÍa piden un aplauso para tod@s los colaboradores que llevan desde las 7:30 echando una mano y me emociono ¡si no fuera por ellos no podrÍamos hacer esta, ni ninguna carrera! ¡GRACIAS! Todo se acaba. Ahora toca recoger todos los materiales y la basura… mucha basura. Para nosotros todavÍa no ha acabado la carrera, nuestros coches parecen furgonetas. Llego a casa, prácticamente no tengo voz pero ha merecido la pena… ¡también se disfruta viendo disfrutar a los demás! Si alguien me preguntara si voy a organizar Pienzu’14 pensarÍa ¡que hago yo metido en estos lios! Pero como dirÍa un grande…todos los dÍas sale el sol . El viaje a Burgos es más corto que otros domingos, todo son recuerdos de un gran fin de semana. Ahora empiezo a disfrutar yo. P.D.: esta crónica está dedicada a tod@s los organizadores de carreras de montaña. David Blanco Prieto Presidente G.M. Picu Pienzu Arriondas FOTOS
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